Cómo empezar a estandarizar la experiencia de usuario en salas de reuniones con videoconferencia
Guía práctica para IT y Facilities: qué estandarizar primero, cómo definir tipologías y cómo elegir entre BYOD USB, BYOD Wireless y Room Systems sin sobredimensionar inversión.
7 diciembre, 2025 por
Cómo empezar a estandarizar la experiencia de usuario en salas de reuniones con videoconferencia
Bruno Bucchianeri
Por qué la mayoría de las salas “funciona”, pero la experiencia falla

En muchas organizaciones, las salas de reuniones crecieron por etapas: un equipo en una sala, otro distinto ​en otra, y reglas que dependen del usuario que entra. El problema no es que la tecnología no encienda: es que la experiencia no es consistente.

Cuando cada sala se usa distinto, aparecen fricciones típicas: arranques lentos, cables que faltan, audio inestable, usuarios inseguros y soporte de IT permanentemente. Estandarizar es pasar de “que funcione” a que se use bien, siempre. 

Qué significa estandarizar (y qué NO)

Estandarizar no es comprar “lo mismo para todas las salas”. Es definir un estándar de experiencia:

  • Cómo se inicia una reunión
  • Cómo se comparte contenido
  • Cómo se conecta un invitado o visitante
  • Qué ve y qué toca el usuario al entrar
  • Cómo se monitorea y mantiene desde IT

Cuando la experiencia es uniforme, el usuario aprende una vez y repite. Eso baja tickets, mejora adopción y eleva la calidad de reuniones híbridas.

Beneficios reales de estandarizar: soporte, adopción y escalabilidad

Los resultados más claros cuando se estandariza bien:

  • Menos tickets: menos “no anda el audio / no conecto la cámara / no comparte”.
  • Reuniones más rápidas: arranque con menos pasos.
  • Mayor adopción: la sala deja de ser “un problema” y pasa a ser “una herramienta”.
  • Mantenimiento simplificado: mismos criterios de instalación, firmware y reemplazos.
  • Escalabilidad: nuevas salas se replican con un estándar aprobado, sin reinventar cada vez.
Paso 1: Relevamiento y diagnóstico de uso real

Antes de hablar de equipos, hay que entender el comportamiento:

  • ¿Teams, Zoom o Meet? ¿o mix?

  • ¿Reuniones internas, con clientes, o híbridas todo el tiempo?

  • ¿Se comparte contenido seguido? ¿presentaciones pesadas?

  • ¿Qué problemas se repiten hoy?

  • ¿Qué salas son críticas (dirección / capacitación / war room)?
    Este diagnóstico evita el error típico: elegir tecnología por moda y no por operación real.

Paso 2: Tipologías de salas (no todas necesitan lo mismo)

El estándar se define por categorías. Un modelo simple:

  • Sala pequeña (huddle): uso rápido, 2–4 personas

  • Sala mediana: 6–10 personas, híbrido frecuente

  • Sala grande / directorio: audio crítico, cámara inteligente, imagen de alto impacto

  • Capacitación / aulas: foco en cobertura de audio y dinámica de orador
    Cuando se define tipología, recién ahí se elige arquitectura.

Paso 3: Elegir la arquitectura correcta  

BYOD USB
El usuario conecta su notebook por USB y usa su plataforma. Es una arquitectura simple y efectiva para muchas salas pequeñas y medianas.

Cuándo conviene: 
Presupuesto acotado, implementación rápida, cultura flexible.

Riesgos típicos: 
Depender del usuario (drivers, permisos, cableado, “qué notebook trae”).

BYOD Wireless
El usuario controla y comparte de forma inalámbrica. Mejora la experiencia y reduce cables, pero requiere una red bien pensada y validación de seguridad IT.

Cuándo conviene:
Empresas con foco en experiencia, alto flujo de visitantes, salas de uso intensivo.

Riesgos típicos:
Wi-Fi/red mal dimensionada, políticas de seguridad no definidas.

Room System
La sala es un sistema dedicado: se agenda y se inicia con un toque, con administración centralizada y experiencia uniforme.

Cuándo conviene: 
Salas críticas, directorios, empresas donde la videocolaboración es parte del negocio.

Riesgos típicos: 
Querer usarlo “como BYOD” sin definir gobernanza, o no prever operación y soporte 

Una regla práctica: estándar por criticidad, no por tamaño  

Muchas empresas eligen por metros cuadrados y se equivocan. La variable real es la criticidad:

  • Sala chica para comité ejecutivo → puede requerir Room System

  • Sala grande de uso ocasional → puede resolverse con BYOD bien diseñado
    El estándar correcto es el que minimiza fricción en las reuniones más importantes.

Paso 4: Definir “estándar de experiencia” (lo que el usuario vive)  

Esto es lo que más impacto genera y casi nadie documenta:

  • ¿Cómo se inicia? (un toque / conectar USB / wireless)

  • ¿Cómo se comparte contenido? (HDMI / wireless / nativo de plataforma)

  • ¿Qué pasa si viene un invitado externo?

  • ¿Qué indicadores de uso y estado necesita IT?

  • ¿Qué pasa cuando algo falla? (plan B y soporte)
    Cuando esto queda escrito, el estándar se vuelve replicable. 

Paso 5: Piloto y escalado   

Recomendación de campo: no se estandariza “a ciegas” en 20 salas.
Se hace un piloto en 1–2 salas representativas, se ajusta experiencia (audio, cámara, UX, cableado, red) y recién después se escala por tipologías.  

Errores frecuentes que hacen fracasar una estandarización    

Comprar equipos antes de definir experiencia

Querer que todas las salas hagan “todo”

No involucrar a IT (red/seguridad) desde el inicio

No contemplar acústica, microfonía y usos reales

No documentar estándares (y terminar improvisando en cada obra)  

Conclusión: estandarizar no es gastar más, es operar mejor  

Cuando la experiencia es consistente, las reuniones arrancan más rápido, la adopción sube y el soporte baja. Estandarizar es una decisión de productividad y cultura tecnológica, no solo de equipamiento.

Si estás evaluando ordenar tus salas (o empezar por un piloto), en Expex ayudamos a diseñar el estándar completo: diagnóstico, tipologías, arquitectura y escalado. Hablemos.  



Bruno Bucchianeri

Founder | AV Technology Advisor
CTS (Certified Technology Specialist)

Más de 15 años integrando tecnología audiovisual corporativa, videocolaboración y estandarización de salas de reuniones en Argentina y LATAM.